
EL RECONOCIMIENTO PARA EL SER
Este nos aporta el valor emocional que necesitamos y nos da la tan valiosa autoestima. Pero también puede crearnos un desequilibrio. Por ello es importante también profundizar en ti y trabajar personalmente en ello. Espero que este artículo que he escrito con mucho cariño y el cual tiene varios enfoques filosóficos te ayude a quererte un poco más y conectar realmente con las cosas importantes que hacen de ti ese ser único y exitoso.
La necesidad de ser reconocidos no está conectada con nuestro ego, orgullo inmadurez, si no más bien a nuestro valor como ser humano, como ser único, con derecho al amor, a ser querido y amado. Y no nos viene de fábrica.
Hemos sido educados para que a través del reconocimiento demos valor a nuestras aptitudes, virtudes y capacidades adquiridas o innatas las cuales nos permiten realizar cosas por nosotros mismos y para los demás.
La necesidad del reconocimiento y el apego que crea en nosotros a él, empieza durante nuestra infancia, de niños ya necesitamos que los demás validen nuestros actos para aprender a sentirnos valiosos. Que lo hagan diciéndonos cosas positivas, con aplausos y con cariño. Que vean nuestra persona, el talento que somos para que podamos reafirmarnos a nosotros mismos y validarnos.
Y ese reconocimiento nos atrapa, es el que nos aporta la integridad, fuerza y confianza para crecer y forjar nuestra autoestima.
La consecuencia de no haber recibido correctamente esas aprobaciones, tendrá un efecto nocivo en nosotros, no
habremos podido construir una autoestima sana y por ello dependeremos, buscaremos el reconocimiento continuamente de los demás, fuera de nosotros, para sentirnos valiosos.
La autoestima es un pilar importante de motivación para poder acceder al éxito, lograr nuestros objetivos.
Algunas personas expresan su falta de autoestima a los demás queriendo demostrar con sus acciones y a través del diálogo, que son únicos, importantes, especiales… de destacar siempre, ser el mejor, ser bueno en lo que hago… Buscando el reconocimiento.
Se podría decir que tienen la necesidad de mostrarse superiores hacia los demás para no conectar con el sentimiento de inferioridad.
El autoreconocimiento según jerarquía de las necesidades de Abraham Maslow es un pilar muy importante, situado en un nivel superior.

La autoestima esta fuertemente vinculada al reconocimiento pero también al éxito, puesto que sin autoestima avanzar en el camino del éxito y obtener resultados se nos hará cuesta arriba.
Poner en manos de los demás nuestro éxito no es justo para nosotros, y por eso es de suma importancia detectar este sentimiento y no convertirnos en personas extremadamente vulnerables.
Nos merecemos encontrar en nosotros mismos ese reconocimiento y no dar poder sobre nosotros a los demás, para ello hay varios consejos que te pueden ser ultimes.
Transforma un comentario o una situación que ataque directamente esa parte de ti vulnerable y sin confianza en algo que puedas utilizar como motor de motivación.
Maslow define este cuarto escalón como la capacidad de sentirnos bien con el propio autoconcepto. Elige las personas con las que te relacionas en tu día a día.
De esta forma, si yo percibo que mi entorno más íntimo y cercano me valora, creceré con mayor seguridad. Si en mi entorno aprecian lo que soy y lo que hago, estaré usando ese
valioso reconocimiento para fortalecer mi autoconcepto y mi autoestima.
Acepta que no vale la pena el reconocimiento de ciertas personas.
Cree en lo que haces, ponle tu el valor y disfruta con ello. Si trabajamos y vivimos por reconocimiento, no somos creativos ni auténticos. La libertad se consigue cuando nuestro trabajo nos permite disfrutar o cuando tiene un sentido. Por tanto, hazlo por ti primero, evita perseguir fama y reconocimiento.
Marco Aurelio, formado en el estoicismo, reflexionaba en sus escritos filosóficos sobre este tema, el absurdo de la búsqueda del reconocimiento en los demás y lo importante que es practicar las virtudes estoicas, sabiduría, coraje o fortaleza, autocontrol o autodisciplina (templanza) e integridad o justicia, conectándolas con las disciplinas estoicas: percepción, acción y deseo.
Brillar con luz propia te hará ser una persona abundante, puesto que el éxito y el reconocimiento será la consecuencia de tus actos, y no importa si este te llega en vida, puesto que los seres que te rodean también tendrán su fin al igual que tú.. Piensa en el otro, pero no le entregues todo el poder.